Todo lo que debes saber sobre los límites claros en la familia

Las relaciones sanas siempre requieren comprensión, acuerdos y, por supuesto, mucho diálogo, por eso, los límites claros que se establecen a nivel familiar, no solo son muy necesarios, sino que también son muy gratificantes a largo plazo.

 

En este artículo te contaremos los beneficios de tener límites claros con la familia y cómo puedes ponerlos en práctica, así que, ¡sigue leyendo!

¿Qué son los límites en la familia?

Un límite es todo aquel acuerdo que demarca fronteras para comprender qué se debe y no se debe hacer, o con qué están a gusto, y con qué no las demás personas que nos rodean.

 

Así mismo, los límites familiares involucran conversaciones para llegar a acuerdos, en donde se manifiesta aquello que se va a permitir y eso otro que definitivamente no, para que a la larga las relaciones sigan siendo saludables y muy beneficiosas para todos los involucrados.

¿Cuándo empezar a establecer reglas y límites?

Seguro en algún momento te has enfrentado a situaciones que te parecen injustas, invasivas y un poco sofocantes, porque crees que los demás te están vulnerando, no te están escuchando o se están aprovechando de ti… Cuando esto sucede, ¡es hora de establecer un límite!


Si hay una situación que te resta tranquilidad, debes conversar. No creas que es para poco o que los demás se molestarán contigo; esa es la magia de los límites, que te ayudan a que los demás comprendan eso que te está incomodando para que la relación pueda mejorar.

7 Claves para fijar reglas y límites

Si te cuesta un poco tener esas conversaciones que pueden parecer “difíciles” y necesitas algunos tips que te ayuden a estructurar tus ideas y a hablar de manera más asertivas para que los demás comprendan tu punto sin llegar a sentirse ofendidos, ¡aquí te dejamos estas 7 claves para fijar reglas y límites!

Deben adaptarse a cada persona

Bien sabemos que todos somos muy diferentes y, por ello, la manera en la que conversamos y comprendemos a los demás, también lo es. 

 

Identifica muy bien las personalidades de tu grupo familiar, para que a la hora de comunicar y establecer los límites puedas hacerlo de manera asertiva con cada uno. Va a haber a quienes les puedas hablar de manera más clara y concisa; así como te encontrarás con otras personas a las que debas comunicarles tu pensar de una manera más tranquila y empática, fijándote en no herir susceptibilidades.  

Deben fomentar la participación de todos

Tú estarás listo para comunicar eso que llevas un tiempo necesitando cambiar en el entorno familiar; tómate el tiempo necesario para expresar tu punto, cuáles son los motivos de establecer el límite y para decir, de manera clara, cuál será esa línea que los demás no deben transgredir. Pero, así mismo, debes darle el tiempo a los demás para que expresen su sentir y te hablen sobre lo que piensan y sienten al respecto, para que así, juntos puedan llegar a un acuerdo.

Deben tener una razón de ser, un sentido

Puede ser que a veces tendemos a ser personas un poco tercas y llevadas de nuestro parecer, y que algo nos incomode no necesariamente por un mal actuar de las demás personas, sino más bien por nuestra falta de tolerancia, así que, antes de comunicar un límite, debemos haberlo examinado de manera clara e imparcial, para que así logremos detallar realmente su sentido.

Deben ser comprensibles y claros

No des muchas vueltas ni intentes maquillar tus decisiones y necesidades; vé al punto y encárgate de que, cuando lo estés comunicando, los demás lo comprendan perfectamente y les quede muy claro.

Deben estar expresados en positivo

No hables de la situación que quieres cambiar como un problema, más bien, a la hora de proponer el límite, menciona como será algo positivo para toda la familia y, de esta manera, estarán más optimistas para ponerlo en práctica y respetarlo.

 

Busca un lugar tranquilo a la hora de conversar y demuéstrales a los demás tus buenas intenciones.

Su consecuencia debe ser coherente

Al manifestar el límite, asegúrate de que el “por qué” quede muy claro, para que así todos estén alineados con las consecuencias que se van a comenzar a evidenciar. Lo ideal sería que estos resultados se hagan evidentes casi de manera inmediata, aunque todo depende de la situación y del tipo de límite que estás proponiendo.

Se deben poder aplicar a todos los miembros del hogar

¡Sin preferencias! Si un límite aplica para uno, entonces aplica para todos. A veces puede resultar que una sola persona es la que esté directamente implicada en la situación que te impulsó a establecer el límite, pero aún así debes hacerlo público para todos, para que se convierta en un acuerdo conjunto.

Características de los límites sanos

Seguro te estarás preguntando ¿Cuáles son esas características que debe contener un límite? Pues bien, para establecer límites claros en la familia es esencial que cumplas con estas 3 reglas, así que, ¡tenlas en cuenta!

Realistas

Un límite sano debe ser realista y aterrizado a la realidad. Muchas veces idealizamos lo que pueden ser las relaciones en familia y tendemos a proyectar ideas poco realistas. Asegúrate de que cuando estés proponiendo un límite, sea algo alcanzable.

Consistentes

Los límites requieren de compromiso, por eso, no se trata de establecerlo y ver cómo se incumple; más bien es un trabajo del diario en el que todos los miembros del hogar estén comprometidos y trabajando por él de manera consistente, para que de verdad se cumpla y se vean sus resultados.

Coherentes

Como todo en la vida, los límites deben ir de la mano con nuestros hábitos, relaciones y formas de vida. No puedes establecer un límite que tú mismo incumples: Debes ser siempre coherente con las propuestas que haces para que así los demás puedan tomarlas en serio y cumplirlas.

¿Cómo se puede ver un límite?

¡Con ejemplos todo es mejor y más claro! Aquí te dejamos algunas ideas que pueden serte de ayuda para que aprendas a establecer límites de manera asertiva:

 

  • Esto que hiciste me incomodó, creo que en otra ocasión podría funcionar mejor de esta manera.
  • Quiero que nuestra relación mejore, por eso te propongo que…
  • Siento que esto… no está funcionando de la mejor manera, tal vez si intentamos… nos sentiremos mejor.

Ya que sabes lo necesario para empezar a establecer límites claros en tus relaciones, pon estos consejos en contexto con tu propia realidad y disfruta de vínculos más sanos. En Arati pensamos en tu bienestar, por eso queremos que aprendas a tener conversaciones necesarias sin sentirte culpable.

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