Cómo cuidar la salud mental: hábitos, señales de alerta y cuándo pedir ayuda

En este artículo encontrarás:

Cuidar la salud mental es cultivar, cada día, el bienestar que nos permite enfrentar los momentos difíciles, desarrollar nuestras capacidades y sentirnos parte de una comunidad. Saber cómo cuidar la salud mental implica tres cosas: sostener hábitos que protegen el ánimo, reconocer las señales de alerta y saber dónde pedir ayuda a tiempo.

La vida adulta trae responsabilidades, cambios y despedidas: el trabajo, la familia, las cuentas, los duelos, las nuevas etapas. Sentir que algo se mueve por dentro es natural. Hablar de ello es el primer paso para vivir con más calma y plenitud.

Grupo de personas de distintas edades caminando juntas en un parque como hábito para cuidar la salud mental.

¿Qué es la salud mental?

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la salud mental es un estado de bienestar que nos permite hacer frente al estrés de la vida, desarrollar nuestras capacidades, aprender, trabajar y aportar a nuestra comunidad. La misma OMS lo resume así: no hay salud sin salud mental.

Piénsalo como un jardín: no basta con que no haya maleza. También hay que regarlo, darle sol y cuidarlo con constancia. La salud mental funciona igual: se cultiva todos los días.

Y no es un tema de unos pocos: la OMS estima que más de mil millones de personas en el mundo viven con alguna afección de salud mental.

¿Cómo cambia la salud mental en cada momento de la vida?

Nuestra salud mental no depende solo de nosotros. Según la OMS, en ella influyen factores personales, familiares, sociales y económicos que se combinan entre sí, y cada etapa de la vida trae sus propios retos. Conocerlos nos ayuda a acompañarnos mejor entre generaciones:

Momento de vida Qué dicen las cifras de la OMSSituaciones que pueden influir
Adolescencia y juventud (10 a 29 años)Uno de cada siete adolescentes de 10 a 19 años vive con un trastorno mental; los más frecuentes son la ansiedad y la depresión. El suicidio es la tercera causa de muerte entre los 15 y los 29 años.Presión social y académica, acoso escolar, violencia, uso de redes sociales, primeras decisiones de estudio y trabajo
Adultez (30 a 59 años)Cerca del 5,2 % de los adultos vive con depresión (6,2 % de las mujeres y 4,1 % de los hombres). Más del 10 % de las mujeres embarazadas o que acaban de dar a luz la experimentan.Presión laboral y económica, crianza, cuidado de padres o familiares, separaciones, duelos, pérdida del empleo
Adultez mayor (60 años o más)Alrededor del 15 % de las personas de 70 años o más vive con un trastorno mental, sobre todo ansiedad o depresión.Retiro y cambio de roles, duelos, enfermedades crónicas, disminución de ingresos, soledad no deseada

En todas las etapas, las situaciones difíciles (abusos, pérdidas graves u otros eventos estresantes) aumentan la probabilidad de vivir una depresión. Por eso conviene estar atentos a nosotros mismos y también a quienes nos rodean, sin importar su edad.

La buena noticia es que la mente aprende y se adapta en cualquier momento de la vida. Cada cambio también puede ser una oportunidad para descubrir nuevos intereses y vínculos.

Hábitos que protegen la salud mental en el día a día

No se necesitan grandes cambios. Pequeñas acciones, repetidas con constancia, hacen una gran diferencia:

HábitoPor qué ayudaCómo empezar
Conversar con otras personasReduce la soledad y fortalece el sentido de pertenenciaHaz una llamada o envía un mensaje a alguien cada día
Moverte a diarioMejora el ánimo y la calidad del sueñoCamina 20 a 30 minutos a tu ritmo
Tener un propósitoDa sentido y estructura a los díasAprende algo nuevo, haz voluntariado o retoma un pasatiempo
Dormir bienEl descanso ayuda a regular las emocionesMantén horarios fijos y aleja las pantallas antes de dormir
Poner límitesEvita la sobrecarga y el agotamientoAprende a decir “no” y reserva tiempo para ti en la agenda
Comer de forma equilibradaEl cuerpo y la mente se nutren juntosIncluye frutas y verduras, y modera el alcohol
Expresar lo que sientesGuardar las emociones aumenta el malestarHabla con alguien de confianza o escribe en un diario
Ir a tus controles médicosAlgunos cambios de ánimo tienen una causa físicaCuéntale a tu médico cómo te sientes, no solo qué te duele

Si quieres profundizar, te recomendamos nuestras guías sobre autocuidado emocional y sobre cómo manejar el estrés del día a día.

La soledad no deseada y el valor de las redes de apoyo

La OMS señala que una de cada seis personas en el mundo se ve afectada por la soledad, y que quienes se sienten solos tienen el doble de probabilidades de deprimirse. La soledad no distingue edades, aunque se vive de forma distinta en cada etapa:

  • Jóvenes de 13 a 29 años: entre el 17 % y el 21 % dice sentirse solo, y las cifras más altas se dan en la adolescencia.
  • Adolescentes: hasta uno de cada cuatro vive aislamiento social.
  • Personas mayores: hasta una de cada tres vive aislamiento social.
  • Según el país: en los países de ingreso bajo, cerca del 24 % de las personas se siente sola, el doble que en los de ingreso alto (11 %).

Por eso, las relaciones son tan importantes para la salud mental como dormir bien o moverse.

Estar solo no siempre es un problema: a muchas personas les encanta su tiempo a solas. La soledad no deseada aparece cuando quisiéramos más compañía de la que tenemos, y puede llegar a cualquier edad: con un trasteo, un cambio de trabajo, una separación o el retiro.

Cuidar los vínculos afectivos es una de las mejores inversiones para tu bienestar. Si sientes que te has alejado de tu círculo, aquí te contamos cómo volver a conectar con familia y amigos y te proponemos algunas actividades sociales que fortalecen el bienestar.

Señales de alerta: cuándo algo no está bien

Todos tenemos días grises. La diferencia está en cuánto duran y cuánto afectan tu vida diaria. Presta atención si durante varias semanas notas:

  • Tristeza, desánimo o ganas de llorar casi todos los días.
  • Pérdida de interés en actividades que antes disfrutabas.
  • Cambios en el sueño: dormir más o  menos horas de las que requieres para sentirte bien  .
  • Cambios en el apetito o en el peso sin una causa clara.
  • Cansancio constante o falta de energía.
  • Irritabilidad, angustia o preocupación que no se va.
  • Dificultad para concentrarte o tomar decisiones.
  • Ganas de aislarte y evitar a las personas.
  • Sentir que eres una carga para los demás.

Importante: si tienes pensamientos de hacerte daño o de no querer seguir viviendo, busca ayuda de inmediato, estés donde estés:

  • Llama a la línea de emergencias de tu país o acude al servicio de urgencias más cercano.
  • Si existe una línea de salud mental o de prevención del suicidio donde vives, úsala: atienden personas preparadas para escucharte. En Colombia, por ejemplo, la Línea 106 es gratuita y funciona las 24 horas.
    No te quedes solo: busca a alguien de confianza y pídele que te acompañe.No estás solo, pedir ayuda a tiempo puede cambiarlo todo.

¿Cuándo y dónde pedir ayuda?

Pide ayuda si la tristeza, la angustia o el desánimo duran más de dos semanas o te impiden disfrutar tu día a día. Puedes empezar por tu médico o servicio de salud, o llamar a la línea de salud mental de tu país. En Colombia, la Línea 106 es gratuita.

Cómo prepararte para una consulta: qué identificar y qué decir

A veces cuesta explicar lo que sentimos. Antes de la cita, toma unos minutos para anotar:

  1. Qué sientes: tristeza, angustia, irritabilidad, cansancio, falta de interés.
  2. Desde cuándo y con qué frecuencia: ¿hace cuántas semanas empezó? ¿pasa todos los días?
  3. Cómo afecta tu vida: tu sueño, tu apetito, tu trabajo, tus relaciones o las actividades que antes disfrutabas.
  4. Qué ha pasado recientemente: un duelo, una separación, un cambio de trabajo, el retiro, problemas económicos.
  5. Tu historia de salud: medicamentos que tomas, consumo de alcohol u otras sustancias, y si alguien en tu familia ha vivido algo parecido.
  6. Si has tenido pensamientos de hacerte daño: dilo con claridad; es una información clave para que te ayuden.

En la consulta puedes empezar con una frase sencilla, como: “Desde hace tres semanas me siento triste casi todos los días, duermo mal y ya no disfruto lo que antes me gustaba”. No necesitas palabras técnicas: lo importante es contar cómo te sientes y cómo ha cambiado tu día a día.

También puedes preguntar: ¿qué opciones de tratamiento tengo?, ¿necesito ver a un psicólogo o a un psiquiatra? y ¿qué hago si me siento peor antes de la próxima cita?

Si te cuesta desplazarte, muchos servicios de salud ofrecen atención remota. Aquí te explicamos cómo funciona una consulta médica virtual.

Pedir ayuda no es señal de debilidad: es un acto de valentía y de amor propio.

Cómo acompañar a un familiar o amigo

Si notas que alguien cercano está pasando por un momento difícil, tu compañía puede hacer una gran diferencia:

  1. Escucha sin juzgar. No hace falta tener todas las respuestas; a veces basta con estar.
  2. Valida lo que siente. Evita frases como “ánimo, no es para tanto”.
  3. Mantén el contacto. Un mensaje frecuente o una visita breve ayudan a romper el aislamiento.
  4. Invita, no obligues. Propón planes sencillos: un café, una caminata, un taller.
  5. Anímale a buscar ayuda profesional y ofrécete a acompañarle a la cita.
  6. Cuídate tú también. Acompañar también cansa; busca apoyo cuando lo necesites.

En resumen

  • La salud mental es un estado de bienestar que se cultiva cada día, en cualquier etapa de la vida.
  • Cada etapa tiene sus retos: la presión social en la juventud, la carga laboral y familiar en la adultez, y el retiro y los duelos en la adultez mayor.
  • La soledad afecta a una de cada seis personas en el mundo, a cualquier edad.
  • Hábitos como conversar, moverte, dormir bien, poner límites y tener un propósito protegen la salud mental.
  • Si las señales de alerta duran más de dos semanas, pide ayuda y prepara tu consulta con anticipación.

Cuidar la salud mental en comunidad: charla Arati del 29 de octubre

En Arati, creemos que nadie debería vivir sus emociones en soledad. Por eso te invitamos a:

  • Inscribirte a la charla “Cuidemos la salud mental”, el jueves 29 de octubre a las 5:00 p. m. (hora de Colombia), por Microsoft Teams. Es gratuita: consulta los detalles en la Agenda de Eventos de Arati.
  • Unirte a la comunidad de WhatsApp Amigos ARATI, un espacio para conversar y conectar con personas con intereses afines.
  • Usar nuestros espacios seguros para compartir de forma anónima tus pensamientos y dudas.

Preguntas frecuentes

¿Qué puedo hacer todos los días para cuidar mi salud mental?

Habla con al menos una persona al día, muévete a tu ritmo, mantén horarios de sueño regulares y dedica tiempo a algo que te guste. Estas pequeñas acciones, repetidas con constancia, protegen el ánimo y fortalecen tu bienestar emocional.

¿Es normal sentirse triste o sin rumbo después de un cambio importante?

Sí. Un nuevo trabajo, una separación, un duelo o la pensión pueden mover mucho por dentro. Suele mejorar al crear nuevas rutinas y propósitos. Si la tristeza dura más de dos semanas o afecta tu día a día, consulta con tu médico o con la línea de salud mental de tu país.

¿Cómo ayudar a un familiar o amigo que se siente solo?

Llámale o visítale con frecuencia, escúchale sin juzgar e invítale a actividades sencillas que disfrute. También puedes animarle a unirse a grupos o comunidades como Arati, donde encontrará personas con intereses afines y nuevos espacios para conversar.

Imagen de Sandra M. Sánchez V
Sandra M. Sánchez V

Especialista en Psicología Clínica y Salud Mental Gerontóloga Experta en bienestar de ARATI

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