Cómo definir metas financieras realistas y alcanzables

En este artículo encontrarás:

Todos hemos sentido alguna vez que el dinero se nos escapa de las manos sin un rumbo claro. Sin embargo, la diferencia entre quienes viven con estrés financiero y quienes alcanzan sus sueños, no es solo cuánto ganan, sino cómo lo planifican.


Hace un tiempo, hablamos sobre cómo establecer metas personales. Hoy, nos enfocaremos en cómo definir metas financieras realistas. Así podrás transformar tus ingresos en seguridad, experiencia y libertad.


Desde ARATI, creamos esta guía para que aprendas a usar herramientas efectivas. Estas te ayudarán a diseñar un plan financiero. Este plan se adaptará a tu situación actual y te llevará a donde deseas estar.

¿Qué significa una meta financiera realista?


Las metas son declaraciones claras y detalladas de lo que deseas lograr en un periodo de tiempo establecido. A diferencia de los objetivos, que son más generales, las metas son específicas y se pueden medir.


Cuando hablamos de metas financieras nos referimos a un propósito económico concreto que una persona busca alcanzar en un tiempo determinado. Para que esto sea realista es importante que consideres 3 elementos importantes: tus ingresos netos actuales, tus gastos fijos y capacidad de ahorro.

Mano depositando una moneda en una alcancía dorada sobre documentos financieros y gráficos.


A continuación, te explicamos cada uno de estos conceptos:

  1. Ingresos netos: Corresponde al dinero que recibes efectivamente en tu pago mensual o nómina, una vez aplicados los descuentos legales obligatorios en Colombia, como salud y pensión.
  2. Gastos fijos: Son todos aquellos gastos que tienes que descontar de tu sueldo mes a mes. Por ejemplo: pagar el alquiler, pagar las cuentas de servicios públicos, internet, etc.
  3. Capacidad de ahorro: Es el dinero que puedes poner en una cuenta de ahorro. No debe afectar tus gastos fijos ni los gastos del mes.


Con respecto a que algo sea realista, nos referimos a que no podemos colocar metas que sean inalcanzables para nuestra realidad económica. Por ejemplo:

  • Meta irreal: “El próximo año voy a ser millonario”.
  • Meta real: “Voy a ahorrar el 10% de mi ingreso mensual para crear un fondo de emergencia de tres meses”.

Uno de los motivos por los que fallamos con nuestras metas es porque no son realmente concretas. No es lo mismo decir “quiero ahorrar más” que decir “voy a ahorrar $100 cada mes para mi fondo de vacaciones”.

Para poder determinar nuestras metas con claridad, utilizamos la metodología SMART, una herramienta popular para alcanzar metas claras y alcanzables. Acá te explicamos el significado de cada una de las letras que componen este sistema:

El método SMART

S – Específica (Specific)
Las metas deben ser claras y detalladas. En lugar de decir “quiero mejorar mis finanzas”, define exactamente qué quieres lograr.

Pregunta clave: ¿Qué quiero conseguir?

Ejemplo: Quiero liquidar el saldo total de mi tarjeta de crédito.

M – Medible

Debes poder medir tu progreso. Tu meta debe tener un número o una cifra que te permita saber cuánto te falta para llegar a la meta.

Pregunta clave: ¿Cuánto dinero necesito?

Ejemplo: “$600.000 COP”.

A – Alcanzable

Las metas deben ser realistas y posibles de lograr con los recursos que tienes disponibles.

Pregunta clave: ¿Tengo los recursos necesarios para lograrlo?

Ejemplo: “Sí reduzco mis gastos en plataformas de streaming y comidas fuera, puedo destinar esa diferencia de pago”.

R – Relevante

Asegúrate de que tus metas tengan un impacto positivo en tu vida y estén alineadas con tus valores y prioridades.

Pregunta clave: ¿Por qué es importante para mi tranquilidad o bienestar hoy?

Ejemplo: Porque eliminar esa deuda me quitará un peso de encima y me permitirá dormir mejor.

T – Temporal

Establece un plazo para lograr tus metas. Sin una fecha límite, es fácil posponer las acciones necesarias para alcanzarlas.

Pregunta clave: ¿Para cuándo debe estar cumplido?

Ejemplo: En un plazo de 6 meses.

Tu meta SMART sería: “Voy a pagar los $600.000 de mi tarjeta de crédito en 6 meses. Para eso, destinaré $100.000 cada mes, ajustando mis gastos variables o gastos hormiga.”

Pareja analizando su presupuesto y metas financieras realistas mientras organizan sus finanzas personales en casa.

Pasos prácticos para organizar tus finanzas hoy

Pasar de la intención a los resultados requiere un sistema. No importa si comienzas tu carrera o disfrutas de los frutos de tu trabajo. Estos cuatro pasos te ayudarán a controlar tu dinero de forma fácil y rápida.

  1. Haz una radiografía de tu situación actual
    Tal como mencionamos en un comienzo, antes de comenzar con tu planeación financiera debes tener clara tu situación financiera.

    Anota en un papel tus ingresos reales, tus gastos fijos y tu saldo neto.
  2. Aplica la regla del 70/30
    Si te estás preguntando ¿cómo ahorrar? lo que puedes hacer es organizar tu presupuesto dividendo tus ingresos en:

    70% para vivir: Es el presupuesto mensual que cubre todas tus gastos esenciales y estilo de vida.
    30% para el futuro: Divide este porcentaje entre el pago de deudas, tu ahorro para notas SMART y un fondo de emergencias.

    Nota: Si tus gastos fijos son altos, empieza con un 90/10. Lo importante es crear el hábito de ahorro, no la cantidad inicial.
  3. Identifica y prioriza tus “Gastos hormiga”
    Todos tenemos gastos que pasan desapercibidos pero que sumados podrían financiar una meta completa. Esto se denomina “gastos hormiga” y usualmente corresponden a compras de café, suscripciones que no usas o compras que realizas por impulso.

    Te proponemos que elijas solo un gasto innecesario este mes para que el resto lo destines a tu cuenta de ahorro. Verás que no extrañas el gasto, pero sí disfrutarás ver crecer tu saldo.

    Si quieres aprender más sobre los gastos hormiga, revisa nuestro artículo Aprende qué son los gastos hormigas y estrategias útiles para identificarlos y evitarlos.
  4. Automatiza tu éxito
    El secreto de las personas con finanzas saludables es que no esperan a “que sobre dinero” al final del mes para ahorrar. Te recomendamos que programes una transferencia automática desde tu cuenta corriente hacia una cuenta de ahorros el mismo día que recibas tus ingresos.
  5. Revisa y ajusta (sin culpa)
    La vida cambia y tus finanzas también. Una vez al mes, revisa si vas por buen camino.

    Si en un mes no lograste cumplir tu cuota de ahorro debido a un imprevisto, no te castigues. Ajusta el plan para el mes siguiente y continúa. La constancia vence a la perfección.

Preguntas frecuentes sobre metas y ahorro

Para tener éxito en la gestión de tu dinero, es normal que surjan algunas dudas. Aquí responderemos a las inquietudes más comunes para ayudarte a despejar el camino.

  1. ¿Qué es la planificación financiera y por qué la necesito?
    La planificación financiera es el proceso de elaborar un mapa detallado sobre cómo gestionar tus recursos para alcanzar tus objetivos de vida. Mediante el diseño de una estrategia puedes cubrir tus necesidades actuales mientras aseguras tu bienestar futuro.
  2. ¿Cuántas metas financieras debería tener al mismo tiempo?
    Lo ideal es enfocarse en dos o tres metas al mismo tiempo. Por ejemplo: una meta de corto plazo (pagar una deuda pequeña) y una de largo plazo (tu fondo de libertad financiera). Priorizar te permite ver resultados más rápido y mantener la motivación alta.
  3. ¿Qué hago si mi presupuesto es muy ajustado para ahorrar?
    El ahorro no es una cuestión de cantidad, sino de hábito. Si hoy no puedes ahorrar el 10% de tus ingresos, empieza con el 1% o una cifra mínima simbólica. La planificación financiera se trata de disciplina constante. Una vez que te acostumbras a separar una parte de tu ingreso, te será más fácil incrementar el monto cuando tus finanzas mejoren.
  4. ¿Debo pagar mis deudas antes de empezar a definir metas de ahorro?
    Depende del tipo de deuda que tengas. Si tienes deudas con intereses altos, como las tarjetas de crédito, lo mejor es que tu primera meta SMART sea pagarlas. Los intereses crecen más rápido que cualquier ahorro. Sin embargo, siempre es recomendable mantener un pequeño fondo de emergencia en paralelo para evitar endeudarse de nuevo ante un imprevisto.
  5. ¿Cómo puedo mantener la motivación a largo plazo?
    La clave es la visualización y los hitos intermedios. Si tu meta es a dos años, celebra cuando cumplas los primeros seis meses. Recordar el “por qué” detrás de tu meta (paz mental, un viaje, comprar una casa) hará que el esfuerzo diario valga la pena.

    Desde ARATI esperamos que estos consejos financieros te sean de utilidad para que puedas tomar decisiones y comiences a trabajar en tus objetivos financieros de este 2026. Si quieres tener más información sobre el tema, revisa nuestros artículos Estrategias sencillas para tener un colchón financiero, ¿Qué es el método Kakebo? Técnica para ahorrar dinero y Descubre las 10 mejores aplicaciones para llevar y gestionar tus finanzas personales.

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Sandra M. Sánchez V

Especialista en Psicología Clínica y Salud Mental Gerontóloga Experta en bienestar de ARATI

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